Los
suelos padecen hoy en día un desgaste debido a la utilización de los químicos
orgánicos, para tratar de disminuir tal daño el estiércol de la gallina se
puede usar como abono orgánico puesto que tiene un buen complemento de
nutrientes. Los nutrientes que se encuentran en la gallinaza se deben a que las
gallinas solo asimilan el 30% y 40% de los nutrientes con las que se les
alimenta, lo que hace que en su estiércol se encuentren el restante 60% a 70%
no asimilado.
En segundo lugar las mejores ganancias de peso
en el ganado se han encontrado con inclusiones hasta de un 25% de gallinaza en
suplementos de la dieta en rumiantes como vacas, cabras y borregos, mientras
que niveles superiores al 35% 35 % reducen las ganancia de peso y el consumo de
alimento.
La
gallinaza consiste en mejorar la propiedad de fertilidad del suelo con sus
nutrientes, nitrógeno el cual es imprescindible para que tanto animales y
plantas asimilen otros nutrientes y formen proteínas y se absorba la energía en
la célula. El carbono es vital para el aprovechamiento del oxigeno y en general
los procesos vitales de las células. El fosforo es vital para el metabolismo, y
el potasio participa en el equilibrio y la absorción del agua y la función
osmótica de la célula.
En
el caso de la gallinaza utilizada como composta es decir como abono orgánico,
es necesario fermentar el excremento de las gallinas para transformar los
químicos que contiene, como el fosforo, potasio, nitrógeno y el carbono. Se
hace el proceso también para reducir la cantidad de bacterias ya que muy
concentrada pueden ser nocivo, los microorganismos contenidos en el estiércol
de gallina sin tratar pueden incluso competir por los nutrientes de las plantas
lo cual resulta un daño y resultados adversos.
Hay
que tener en cuenta que para la elaboración de este abono orgánico. Se deben
considerar factores de gran importancia:
· Temperatura: esta función del
incremento de la actividad microbiológica del abono, que comienza con la mezcla
de los componentes, después de 14 horas del haberse preparado el abono debe
presentar temperaturas superiores a 50.
· Humedad: Determina las condiciones
para el buen desarrollo de la actividad y reproducción microbiológica durante
el proceso de la fermentación cuando está fabricando el abono. Tanto la falta
como el exceso de humedad son perjudiciales para la orientación final de un
abono de calidad. La humedad optima para lograr la mayor eficiencia del proceso
de fermentación del abono, oscila entre un 50% y 60% del peso.
· El pH: El pH necesario para la
preparación del abono ed de un 6 a 7.5.
Los valores extremos perjudican la
actividad microbiológica en la descomposición de los materiales.
Tomados en cuenta los factores ya
mencionados y completamente fermentado el abono, puede ser empleado. Castellano
(1980) menciona que “el valor de la materia orgánica que contiene el estiércol
avícola ofrece grandes ventajas que difícilmente pueden lograrse con los
fertilizantes inorgánicos”. Según los agricultores entre la gallinaza de cría
de pollo y la de gallina es preferible el estiércol de las gallinas ponedoras
bajo techo y con el piso cubierto, visto que el estiércol de pollo produce en
sus residuos coccidiostaticos y antibióticos que interfieren en el proceso de
fermentación.
Las deyecciones que se obtienen de las
gallinas en jaulas tiene mayor concentración de nitrógeno a causa de que no
están diluidos en la cama, como es el caso de las aves que son criadas a piso,
donde se utiliza generalmente la cascara de arroz con la excreta de madera.
La
gallinaza además de ser empleada en la industria agropecuaria también puede ser
usada en las industrias ganaderas puesto
que es un buen complemento alimenticio para el ganado de tal manera que se
logra mejorar la efectividad de estos, gracias a los elementos que aporta la
gallinaza al metabolismo de los animales.
El valor nutritivo de este excremento es
mayor al de otras excretas de animales
debido a que es especialmente
rica en proteínas y minerales. El alto contenido en fibra determina que los
rumiantes se consideren los más indicados para su consumo. Ayuda a aumentar la
productividad a un bajo costo utilizando un elemento considerado de desecho con
un rico valor nutricional.
Castellanos
(1982) Subraya que:
Los
abonos orgánicos (estiércoles compostas y residuos de cosechas) se han
recomendado en aquellas tierras sometidas a cultivos intensos para mantener
y mejorar la estructura del suelo,
aumentar la capacidad de retención de humedad y facilitar la disponibilidad de
nutrimentos para las plantas.
En la actualidad, la armadura del suelo es
el factor principal que condiciona la fertilidad y productividad de los suelos
agrícolas; someter el terreno a un intenso trabajo y comprensión mecánica
tiende a deteriorar la estructura, los abonos orgánicos se han usado desde
tiempos remotos y su influencia sobre la fertilidad de los suelos se ha
demostrado, aunque su composición química, el aporte de nutrimentos a los
cultivos y su efecto en el suelo varían según su procedencia, edad, manejo y
contenido de humedad.
Por lo tanto el excremento de la gallina
es una de las tantas ventajas orgánicas
ecológicas de la agricultura en consecuencia también es una medio de control y
disposición de los desechos de la industria avícola, un modo no contaminante
para deshacerse del excremento avícola dentro de los mismos sitios de
producción lo cual es un problema sanitario que confrontan las industrias avícolas
en la actualidad.
Por consiguiente ayuda a la percolación
del agua en el medio del cultivo. Adicional a esto, se aumenta la eficiencia de
las unidades avícolas al reducir la proporción de desechos cuando estos son
transformados en un subproducto de la granja con valor comercial.
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