jueves, 19 de abril de 2012

La gallinaza como abono orgánico para disminuir el deterioro de los suelos especializados en cultivos



 Los suelos padecen hoy en día un desgaste debido a la utilización de los químicos orgánicos, para tratar de disminuir tal daño el estiércol de la gallina se puede usar como abono orgánico puesto que tiene un buen complemento de nutrientes. Los nutrientes que se encuentran en la gallinaza se deben a que las gallinas solo asimilan el 30% y 40% de los nutrientes con las que se les alimenta, lo que hace que en su estiércol se encuentren el restante 60% a 70% no asimilado.


La gallinaza consiste en mejorar la propiedad de fertilidad del suelo con sus nutrientes, nitrógeno el cual es imprescindible para que tanto animales y plantas asimilen otros nutrientes y formen proteínas y se absorba la energía en la célula. El carbono es vital para el aprovechamiento del oxigeno y en general los procesos vitales de las células. El fosforo es vital para el metabolismo, y el potasio participa en el equilibrio y la absorción del agua y la función osmótica de la célula.

En el caso de la gallinaza utilizada como composta es decir como abono orgánico, es necesario fermentar el excremento de las gallinas para transformar los químicos que contiene, como el fosforo, potasio, nitrógeno y el carbono. Se hace el proceso también para reducir la cantidad de bacterias ya que muy concentrada pueden ser nocivo, los microorganismos contenidos en el estiércol de gallina sin tratar pueden incluso competir por los nutrientes de las plantas lo cual resulta un daño y resultados adversos.

Hay que tener en cuenta que para la elaboración de este abono orgánico. Se deben considerar factores de gran importancia:

·         Temperatura: esta función del incremento de la actividad microbiológica del abono, que comienza con la mezcla de los componentes, después de 14 horas del haberse preparado el abono debe presentar temperaturas superiores a 50.

·         Humedad: Determina las condiciones para el buen desarrollo de la actividad y reproducción microbiológica durante el proceso de la fermentación cuando está fabricando el abono. Tanto la falta como el exceso de humedad son perjudiciales para la orientación final de un abono de calidad. La humedad optima para lograr la mayor eficiencia del proceso de fermentación del abono, oscila entre un 50% y 60% del peso.

·         El pH: El pH necesario para la preparación del abono ed de un 6 a 7.5.
    Los valores extremos perjudican la actividad microbiológica en la descomposición de los materiales.

    Tomados en cuenta los factores ya mencionados y completamente fermentado el abono, puede ser empleado. Castellano (1980) menciona que “el valor de la materia orgánica que contiene el estiércol avícola ofrece grandes ventajas que difícilmente pueden lograrse con los fertilizantes inorgánicos”. Según los agricultores entre la gallinaza de cría de pollo y la de gallina es preferible el estiércol de las gallinas ponedoras bajo techo y con el piso cubierto, visto que el estiércol de pollo produce en sus residuos coccidiostaticos y antibióticos que interfieren en el proceso de fermentación.

   Las deyecciones que se obtienen de las gallinas en jaulas tiene mayor concentración de nitrógeno a causa de que no están diluidos en la cama, como es el caso de las aves que son criadas a piso, donde se utiliza generalmente la cascara de arroz con la excreta de madera.
La gallinaza además de ser empleada en la industria agropecuaria también puede ser usada en las industrias  ganaderas puesto que es un buen complemento alimenticio para el ganado de tal manera que se logra mejorar la efectividad de estos, gracias a los elementos que aporta la gallinaza al metabolismo de los animales.

     El valor nutritivo de este excremento es mayor al de otras excretas de animales  debido a que  es especialmente rica en proteínas y minerales. El alto contenido en fibra determina que los rumiantes se consideren los más indicados para su consumo. Ayuda a aumentar la productividad a un bajo costo utilizando un elemento considerado de desecho con un rico valor nutricional.
En segundo lugar las mejores ganancias de peso en el ganado se han encontrado con inclusiones hasta de un 25% de gallinaza en suplementos de la dieta en rumiantes como vacas, cabras y borregos, mientras que niveles superiores al 35% 35 % reducen las ganancia de peso y el consumo de alimento.

     Castellanos (1982) Subraya que:

Los abonos orgánicos (estiércoles compostas y residuos de cosechas) se han recomendado en aquellas tierras sometidas a cultivos intensos para mantener y  mejorar la estructura del suelo, aumentar la capacidad de retención de humedad y facilitar la disponibilidad de nutrimentos para las plantas.

    En la actualidad, la armadura del suelo es el factor principal que condiciona la fertilidad y productividad de los suelos agrícolas; someter el terreno a un intenso trabajo y comprensión mecánica tiende a deteriorar la estructura, los abonos orgánicos se han usado desde tiempos remotos y su influencia sobre la fertilidad de los suelos se ha demostrado, aunque su composición química, el aporte de nutrimentos a los cultivos y su efecto en el suelo varían según su procedencia, edad, manejo y contenido de humedad.

      Por lo tanto el excremento de la gallina es una de las tantas  ventajas orgánicas ecológicas de la agricultura en consecuencia también es una medio de control y disposición de los desechos de la industria avícola, un modo no contaminante para deshacerse del excremento avícola dentro de los mismos sitios de producción lo cual es un problema sanitario que confrontan las industrias avícolas en la actualidad.

     Por consiguiente ayuda a la percolación del agua en el medio del cultivo. Adicional a esto, se aumenta la eficiencia de las unidades avícolas al reducir la proporción de desechos cuando estos son transformados en un subproducto de la granja con valor comercial.

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